ESQUILO


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Esquilo es el primer excelente dramaturgo griego. Su teatro sigue siendo para nosotros clave en la tragedia
Esquilo, uno de los grandes trágicos griegos, nación en el demos de Eleusis en el año 525, bajo la tiranía de Pisístrato. Su familia era noble. Su juventud es desconocida, aunque parece que tuvo una notable educación, especialmente literaria. Se sabe que cuando tenía 26 años, en el 499, participó en un concurso dramático, en el que fue vencido por Pratinas y Frínico.
Vida de Esquilo
Participó en la batalla de Maratón, donde resultó herido. También luchó en Salamina y en Platea. Se sabe que en hacia el año 472 estuvo en Siracusa invitado por el tirano Hierón, Volvió de nuevo a Sicilia, pero a Gela, quizá en 457. En ese periodo entre ambas estancias en la isla estuvo en Atenas. Murió precisamente en Gela en el año 456.

Obras
En 484 consiguió su primera victoria trágica, aunque no se conocen las obras con las que la consiguió. Años más tarde en 472 venció con la trilogía compuesta por Los persas, y de la que fue corega el propio Pericles. En 468 compitió con Sófocles, siendo vencido por este. En 467 volvió a ganar con la trilogía sobre Tebas (Layo, Edipo y Los siete contra Tebas), y en 458 vuelve a ganar con la Orestíada (Agamenón, Las Coéforas y Las Euménides)

Esquilo parece que compuso unas 22 trilogías, es decir unas noventa obras dramáticas. Las trilogías se componen de tres tragedias y un drama satírico. Tiene también una obra titulada Las etneas que no pertenece a ninguna trilogía. De todas esas obras sólo han llegado hasta nosotros siete tragedias: Las suplicantes, Los persas, Los siete contra Tebas, Agamenón, Las coéforas, Las Euménides y Prometeo encadenado. De esas siete sólo las de Agamenón, Las coéforas y Las Euménides forman trilogía, aunque no se conserva el drama satírico que las acompañaba.
Dramaturgia de Esquilo
Su tratamiento dramática es arcaizante, o mejor, todavía arcaico, con una rudimentaria técnica dramática y una utilización exhaustiva del coro, que hace que la acción dramática sea muy simple. A ello contribuye el que sólo tenga dos actores, en una alternancia del coro con ellos dos. La introducción de otro actor ya será logro de Sófocles. Predomina el canto sobre el diálogo. Con el coro se hace una interpretación religiosa y filosófica, sin olvidar que poética, de la realidad que trata la tragedia y de la realidad misma. El coro representa generalmente al pueblo, y pueden observarse también cuestiones políticas en sus intervenciones. El héroe trágico no aparece todavía claramente delimitado, sino más bien actores que parecen de alguna manera continuaciones del coro, sin tener todavía una autonomía plena. Las escenas no se tratan con nitidez y los episodios están desproporcionados.
Espectáculo
La tragedia de Esquilo estaba concebida como espectáculo musical, con ecos de la religión y de la lírica coral, todavía muy en contacto con los orígenes del canto en la danza y la música. En consonancia, su lenguaje se adapta a ese ambiente más solemne y mágico, envuelto en lo religioso, un lenguaje de héroes y dioses que tiene que ser más solemne que el de los simples humanos. Además cuidaba mucho de la escenografía, que era deslumbrante dentro de sus posibilidades.
Características de Esquilo
Aún así, ya se advierte la mano de un maestro de la dramaturgia. El teatro como nueva forma literaria y espectacular está comenzando, pero Esquilo no es un principiante. Tiene excelentes recursos estilísticos, todavía no plenos, y se muestra como un maestro del vocabulario, lleno de imágenes. En él aparecen algunos de los rasgos ideológicos que lo acompañarán siempre, como su fe en la justicia y en los dioses ya desde el principio. Los persas, por ejemplo, además de obra de teatro es una obra ideológica y en la Orestea se trata el asunto de al fundación de tribunal de Areópago, que llevado por los exarcontes, se ocupada del cumplimiento de las leyes y también de rasgos conservadores.

Esquilo escribió más de noventa dramas, con las cuales consiguió trece victorias. De esas obras sólo conservamos siete tragedias. De las restantes se conservan más de 750 fragmentos. Las obras que conservamos son: Las suplicantes, Los persas, Prometeo encadenado, Los siete contra Tebas, Agamenón, Las coéforas y las Euménides.

De entre las no conservadas:


Los egipcios
En Los egipcios, tras la muerte de Pelasgo, el padre Dánao consiente la boda de sus hijas con los egipcios, pero en la noche de bodas los matan, excepto Hipermnestra. Después se casan con los vencedores de unos juegos. La tercera obra probablemente trataría de la danaide, Hipermnestra. El drama satírico trata de la danaide Amimone, que habiendo herido a un sátiro por error es perseguida por éste, y del cual la salva Poseidón.

Fineo
En el //Fineo// se trata la leyenda del adivino ciego y la expedición argonáutica. En Glauco de Potnia parece colegirse de los fragmentos una carrera de carros en la que muere, despedazado por sus propios caballos, a los que él mismo había enseñado a comer carne humana. El drama satírico presenta a los sátiros contemplando por primera vez el fuego.



SÓFOCLES



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Sófocles nació en Atenas en 496 a. C, en el demos de Colono Hipio, Fue hijo de Sofilo, rico industrial. La riqueza paterna le proporcionó la mejor educación. Condujo el coro de jóvenes que celebró la batalla de Salamina, acontecimiento en torno al cual se reúnen los tres grandes trágicos, Esquilo como participante en la misma, Eurípides por haber nacido allí y, según tradición, el mismo día de la batalla y Sófocles con esta actuación.

Primeros pasos
En el 368, es decir, antes de los treinta años, participó en su primer concurso, en el cual venció a Esquilo. Fue estratega al lado de Pericles en la guerra de Samos. Es menos seguro que participara como estratega también en el año 428. Formó parte de los magistrados que afrontaron la grave situación que advino tras la derrota en Sicilia.

Fue amigo del historiador Herodoto. Tuvo un hijo también poeta trágico. Tuvo fama de ser afortunado y feliz, incluso hasta guapo.
Obra

Escribió unas ciento treinta obras, de las cuales veinticinco fueron dramas satíricos. Introdujo varias novedades respecto a Esquilo y los anteriores dramaturgos. Presenta las obras tal como se prescribía en las bases del concurso, pero ya sin unidad temática entre sí. Introdujo un tercer actor. Aumenta el coro de doce a quince coreutas, e incluso que el corifeo tuviese alguna intervención en el diálogo.
Obtuvo 18 victorias en las Dionisíacas, seis en las Leneas. También escribió poemas líricos.

Has llegado hasta nosotros siete tragedias completas: Ayante, Antígona, Edipo rey, Edipo en Colono, Electra, Filoctetes, y Las traquinias. Antígona se representó en 442 y Filoctetes en 409, las fechas de representación de las otras obras no es segura. Quizá la sucesión más probable sea Ayante, Las traquinias, Edipo rey, Electra y Edipo en Colono. Se ha recuperado parte de un drama satírico titulado Los buscadores de huellas, quizá anterior a Ayante.
Dramaturgia

Sófocles es un maestro del drama. La acción se sostiene en todo momento con una tensión alimentada por novedades, alternativas y sorpresas escénicas y teatrales. Los personajes en él aparecen más autónomos, con una vida propia que les hace reales y creíbles, lejos de la simplicidad de trama y caracteres de Esquilo. Edipo y Antígona con caracteres que entran dentro de la categoría de arquetipos trágicos, personajes elaborados con tal fuerza y maestría que suponen rasgos únicos e imperecederos del teatro. El tercer actor amplia esa posibilidad de confrontación de caracteres y de diálogo dramático, mucho más vivo y rico que el que se podía producir antes.
Si en Esquilo los personajes quedaban a merced de los dioses y ajenos a su problemática individual, en Sófocles llega un momento en que el personaje queda abandonado a su propio destino, inerme, solo, con la única posibilidad del sufrimiento y la expiación. La vida humana e encuentra a merced del destino y, en último extremo, la única posibilidad del héroe trágico consiste en enfrentar con nobleza, como Edipo, como Antígona, esa situación que no se puede cambiar.
El diálogo adquiere más fluidez y libertad, admitiendo cortes del ritmo entre dos interlocutores dialogantes y el empleo de un lenguaje más ágil y cercano. Además, el coro también adquiere mayor fluidez y autonomía dentro del desarrollo de la obra.

Aristóteles lo consideró en más grande de los trágicos y Edipo Rey una obra perfecta, como puede leer se en su Poética, donde analiza en profundidad dicha obra.


EURÍPIDES



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Eurípides nació en la isla de Salamina en 480 a. d. C., el mismo día de la batalla de dicho nombre, según es tradición. Aunque tal fecha y momento no están fijados históricamente. Tuvo una excelente educación, debido a las posibilidades de su familia. Hizo algunos intentos en pintura y en los juegos. A los treinta y un años comenzó su carrera como dramaturgo. De carácter amante de la soledad y poco amigo de entrometerse en cuestiones políticas, era conocido por su vida apartada. Cuenta la tradición que componía sus obras retirado frente al mar de Salamina. Ya casi octogenario, abandonó Atenas atraído por la corte del rey macedónico Arquelao, y en Macedonia murió en 406.
Las consideraciones en torno a sus obras oscilan entre atribuirle 88 y 78 dramas. Se puede estimar que presento más o menos unas 88 obras a 22 concursos, aunque sólo obtuvo la victoria en cuatro, la primera de ellas en 441, a los 45 años. De toda esa producción literaria sólo hemos conservado 18 obras enteras y muchos fragmentos.

Las 18 obras son las siguientes: Alcestes (438); Andrómaca (423-422); Las bacantes (406); Cíclope (422); Electra (412); Helena (412);Hécuba (422); Hércules furioso (416); Heráclidas (430-429); Las fenicias (409); Ifigenia en Áulide (406); Ifigenia en Táuride (413); Ión (413); Hipólito coronado (428); Medea (431); Orestes (408); Las suplicantes (420); Las troyanas (415). Las fechas son en algunos casos aproximadas. Hipólito coronado obtuvo el primer premio, Medea un tercero y Las troyanas un segundo.

Eurípides tiene una nueva técnica dramática que añade innovaciones a la dramaturgia tradicional griega. Quizá haya que considerar como principales novedades, atendiendo a la estructura de la obra, el hecho de que añade un prólogo en el que se exponen los hechos anteriores la acción y los que suceden en la obra misma, a pesar de que normalmente los espectadores conocían ya las historias que se dramatizaban. Otro recurso consiste en la utilización del deus ex machina para cerrar la obra de un modo espectacular, quizá más atento a la escenografía que al estricto desarrollo de la trama de la tragedia. O quizá también se pueda explicar por el hecho de elaborar intrigas complicadas entorno al personaje central como motivo de interés, lo que le lleva a cerrar de manera más abrupta.
El interés por el personaje explica también el que con Eurípides el coro entre en franca decadencia. El individuo y con ello el actor, adquiere notable importancia en la representación, incluso asumiendo papeles musicales y líricos. En los momentos decisivos recurre a la música, en monodia del actor, para realzar el patetismo. Llevado del interés que le supone centrarse en el personaje, profundiza también en la psicología de los mismos, reflexionando sobre sí, sus motivos y sus pasiones.
Se ha dicho de él que es el “filósofo de la escena”, haciendo alusión a su racionalismo, ateísmo, misticismo, moralismo…, es decir, una poderosa e incluso contradictoria reflexión que aparece a través de sus personajes. Eurípides no cuenta con las certezas de Esquilo y de Sófocles. Eurípides padece la influencia de otro tiempo, acaso menos glorioso, de otras filosofías, ya con la filosofía crítica y humanizada de los sofistas activa en él. El hombre aparece en su crudeza, en su vida, llevado por las fuerzas contrapuestas que agitan al ser humano: razón, pasión, naturaleza, ley; el intento del equilibrio siempre presente en su horizonte. Él ha indagado como nadie en el alma de sus personajes femeninos, Helena, Fedra, Medea, son nombres que nos hablan de figuras que se muestran grandiosas y humanas en sus contradicciones.

No conviene olvidar, sin embargo, que a pesar de todo, también de sus excesos, Eurípides es un excelente dramaturgo y un gran poeta, quizá un poeta de alma atormentada, pero excelente en su técnica e inspiración.




PLAUTO



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El teatro romano conserva ciertas características prácticamente desde su origen que lo acompañan a través de todo su desarrollo, al menos mientras es un teatro vivo, que se representa y goza de aceptación, antes de quedar confinando a obras leídas en los salones eruditos, como sucede con Séneca.

Ese carácter se inclina hacia lo cómico, la alegría, el divertimento, incluso hacia la farsa. En su momento quedará como representación principal el mimo, ya convertido en un espectáculo popular que se movía entre lo grotesco y lo obsceno en muchas ocasiones.

Plauto, el comediógrafo de Roma


Plauto, nacido en 255 a C. y muerto en 189 a.C es un literato y, también, un hombre de escena. En él alienta el vigor cómico que preside el mejor teatro de ese género. Plauto representa sin duda al dramaturgo más popular de su tiempo. Desde su primer éxito en el año 225 a.C., dominó el teatro romano. Se ajustaba muy bien al gusto de sus espectadores y sabía captar sus posibilidades teatrales para darle, sin merma de calidad, lo que le demandaban.

Plauto nació en Sarsina, ciudad de Umbria, hacia el 255 a. de C. Abandonó pronto la ciudad y trabajó en compañías dramáticas, donde se familiarizó con el espectáculo y las representaciones tanto romanas como de influencia griega. Se dedicó también al comercio, pero con tan mala fortuna que acabó como esclavo en un molino. De su vida sabemos gracias a Varrón, erudito del siglo I a.C.

Especialista en teatro

Plauto se especializó en escribir teatro, y en representarlo, aunque sus contemporáneos solían tocar varios géneros. Por otra parte, no suele prodigarse en hacer alusiones de tipo político ni críticas a la situación social, al menos de manera explícita dentro del texto de sus comedias ni utiliza la sátira en relación a los políticos de su tiempo. Eligió la comicidad que tan bien se adaptaba al gusto latino, con un teatro fácil y amable de ver, con obras donde abunda la gran alegría de vivir y del espíritu burlón de su autor. Sus personajes se identificaban con su público e incluso algunos de ellos están tomados de tipos populares.

Obras

En el momento de su muerte circulaban hasta ciento treinta comedias suyas. Todas sus obras son //palliatae,// es decir, obras basadas en originales griegos, sin que Plauto negara nunca este hecho. Varrón consideró como auténticas, de todas las que circulaban en su momento, las siguientes:
Amphitruo, Asinaria, Aulularia, Captivi, Curculio, Casina, Cistellaria, Epidicus, Bacchides, Mostellaria, Menaechmi, Miles Gloriosus, Mercator, Pseudolus, Poenulus, Persa, Rudens, Stichus, Trinummus, Truculentus y Vidularia, esta última está en estado fragmentario.

Popularidad e influencia

Plauto tuvo siempre gran popularidad. Sus comedias se representaron mientras el teatro como tal existió en Roma. Durante la época de Augusto, en especial por la reacción de Horacio y otros literatos frente a la literatura anterior, sufrió cierto retroceso, pero nunca se le olvidó como autor popular y alegre. Se le redescubre a partir del renacimiento y tiene cierta influencia en el teatro inglés de la época de Shakespeare.
La comedia de los errores de Shakespeare utiliza el argumento de Menaechmi y que El avaro de Moliere recuerda al Euclión de la Aulularia.//