ARTE DE TEATRO


1. Origen del teatro
2. Teatro griego y democracia
3. Espectadores y espectáculo en el teatro griego
4. Financiación y concursos enel teatro griego
5. Más caras y vestuario en el teatro griego




ORIGEN DEL TEATRO

El teatro griego desde sus comienzos en la religión y la música hasta la aparición de la tragedia.





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Talía. Musa de la Comedia




Teatro en otras culturas
El teatro se consolida como manifestación artística en Grecia, pero tiene unos precedente que se pueden observar en distintas culturas, de manera especial en relación a la religión. Esos precedentes se enmarcaban en las danzas y rituales de tipo religioso que el mago de la tribu ejecutaba con motivo de ocasiones diferentes. No se trataba en ellas solo de baile o solo de la ejecución de unos gestos y movimiento, sino que tenían como misión representar algo en relación con la divinidad a que se dirigían. Se conservan rastros en las religiones africanas. En Egipto en la fiesta en torno a la muerte y resurrección de Osiris. También en Mesopotamia y la India, sin olvidar China y Japón, cuyo desarrollo es bien distinto.

Dionisos







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Dionisos


El teatro griego camina largo trecho hasta constituirse en la dramaturgia plena y perfecta que se puede encontrar en Sófocles, por ejemplo. El dios al que hay que agradecer más directamente el fenómeno en Grecia es a Dionisos, dios del vino, de lo abundante, de la orgía, de la noche, de la alegría, de la borrachera, en contraposición a Apolo,eldios solar. En las fiestas dedicadas a Dionisos se reunía una procesión de danzantes representando a los sátiros, y alrededor de la imagen del dios, sus acompañantes se embriagaban y bailaban. En torno al sacrificio de un carnero en su honor, los danzantes cantaban o mejor, salmodiaban y danzaban. A eso se ha llamado ditirambo.

Música
Ese origen del teatro en la música parece también propio del teatro griego, y fue precisamente tema de estudio por parte de Nietzsche en su tesis doctoral. La música no abandonó el teatro griego nunca, sino que formaba parte integral del espectáculo. De hecho, una representación de teatro tendería a parecerse mas a una ópera que a una obra de teatro contemporánea. En ella se encuentras partes recitadas o salmodiadas o cantadas, mientras el coro ejecutaban danzas diversas siguiendo los acordes algunos instrumentos musicales.

Necesidad humana
Pero además, el teatro surge de una intrínseca necesidad del ser humano de expresar en acciones y palabras aquello que vive, primero recitados, después diálogos, una vez que esa expresión artística alcance rango de cauce vehicular de sentimientos, emociones, acciones y situaciones.
El genio griego respecto a las obras dramáticas, al teatro en general, consiste en haber sabido unir la propia necesidad humana de representación, con aquella del lenguaje, alejándola de lo estrictamente religioso para centrarse en lo representativo.


El paso de la religión al teatro


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Friso del Partenón


El paso de las representaciones ligadas a lo religioso a espectáculos propiamente teatrales se da en las plazas, en los lugares abiertos y de reunión en los que actores itinerantes, recitan historias conocidas, tomando como referencia hechos del pasado narrados por los poetas o pequeña parodias sobre cuestione sociales y políticas. Quizá en un primer momento simplemente un actor recitador, quizá acompañado de otro que le daba réplicas o un coro, si la representación era de mayor envergadura, como en una festividad religiosa.
Con Tespis comienza la época histórica del teatro. Nació en Icaria en 540 antes de Cristo, se le atribuye haber ganado el primer concurso de tragedias durante las Dionisias de Atenas de 533 a. C. Se le considera el iniciador o inventor de la tragedia como forma teatral, el haber puesto un actor como réplica al corifeo e introducir la máscara.


TEATRO GRIEGO Y DEMOCRACIA

El teatro nace en Atenas y en la democracia, a la que sirve de apoyo y de propaganda y en la que, a su vez, se desarrolla.



Si el teatro griego constituye hoy algo más que un fenómeno literario, en su nacimiento, formación y momento de esplendor representó bastante más que eso. Hoy día estamos acostumbrados a verlo como un espectáculo cultural, incluso subrayando lo cultural sobre el espectáculo, de manera que se constituye en una especie de referencia discriminatoria del nivel educativo del público asistente. Asistir a representaciones de teatro griego o leer estas obras supone una especie de elevada plataforma de contemplación del fenómeno artístico reservado para elites culturas, no siempre de formación clásica.

Teatro popular
Sin embargo, en Grecia el teatro constituyó un fenómeno muy popular, de gran aceptación social y al que asistían espectadores y público muy variado. Quizá se pudiera decir que lo que tenemos por teatro clásico actual fue el teatro popular en su momento, especialmente la comedia.

Teatro y política
Por otra parte, el teatro en Grecia no aparece solamente como un fenómeno artístico ligado a lo religioso, quizá lo más destacado al hablar de su origen, sino que también tiene un fundamento social y político en su desarrollo. De hecho, la popularidad y fuerza del espectáculo teatral pronto despertó la atención de los gobernantes, muy especialmente en Atenas, para conseguir mediante el teatro tantos votos, puesto que los cargos eran electivos, como consecuencia de un mayor alcance relacionado con la posibilidad de tramar una comunidad de intereses e intenciones. No es en vano que lo que llamamos teatro griego sea muy especialmente teatro ateniense, producido por autores de aquella ciudad y cercanos a ella y representado en la misma en el curso de alguna de sus celebraciones.

Teatro y democracia
Pisístrato (543 a.C.) instituyó durante su tiranía los primeros certámenes teatrales, pero quizá quien mejor supo sacar provecho de ello, así como acertó a ver el poder transmisor de ideas que podía tener el teatro fue Pericles, ya en el siglo V. Y el nombre de Pericles se liga al período de esplendor de Atenas y a la democracia. En efecto, el teatro supone una intención democrática frente a la orientación aristocrática de la poesía anterior, de la cual La Ilíada nos sirve de ejemplo excelente, o la poesía de Píndaro y los poetas arcaicos. En ellos, los héroes representas ideales aristocráticos, son personajes heróicos extraídos de la nobleza sin más limitaciones que sus propios deseos y los de los dioses.

El coro

En el teatro se atiende a una situación diferente ya desde la misma disposición de sus propios elementos. No solo por sus temas, de manera especial en la comedia, sino por el juego que se desarrolla en el escenario. De manera insustituible, el coro dota a la obra de teatro de un aire de participación ciudadana en los asuntos que a todos atañen. Un somero repaso de la composición de los coros en los autores clásicos muestra esta afirmación, pero más allá de que los coros representen a ciudadanos, como en //Edipo Rey//, hecho de un actor múltiple que ejecuta sus acciones en conjunto, de manera armónica y artística, supone una nueva concepción de la posibilidad de actuación conjunta.

No solo eso, el coro estaba formado por ciudadanos atenienses que actuaban por una escasa paga, se trataba de una actuación con motivaciones más allá de la mera cuestión pecuniaria, ya que la representación se enmarcaba dentro de una fiesta y de un motivo muy popular, que congregaba a muchos de los ciudadanos atenienses y a los extranjeros que acudían a Atenas por las fiestas y los espectáculos, por el teatro, y que a través de él recibían los ideales que Atenas representaba.



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Teatro y propaganda
El teatro sirvió de esta manera, para vehicular los ideales democráticos que cuajaron en Atenas y que de alguna manera ella hizo ver a otras ciudades también a través de las representaciones teatrales, bien porque se exportaran allí, o debido a los espectadores extranjeros. La mayor facilidad del teatro respecto a otras artes para servir de cauce de ideas, su capacidad educativa, estriba en su forma peculiar de expresión artística. La representación hace accesible este arte a quienes tendrían más dificultad en leer o en interpretar otras expresiones. Además de que los autores procuran una intensidad especial a las ideas que en el juego teatral se trasmiten.



ESPECTADORES Y ESPECTÁCULO EN EL TEATRO GRIEGO

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El teatro, además de escritores y obras, está formado por espectadores, actores y público diverso.


El fenómeno teatral que comienza en Grecia de la mano de las fiestas dionisíacas y en unión con la democracia ateniense y con los planteamientos de propaganda propios de los sistemas electivos, se consolida y fortalece gracias no sólo a la capacidad de los autores trágicos y comediógrafos, sino también a los ciudadanos de Atenas, que acogieron como propia una manifestación artística muy de su gusto, así como de aquellos que llegaba a Atenas atraídos por sus fiestas, ritos o comercio.

El público ateniense
El público ateniense acudía en masa al teatro. Por ejemplo, el teatro de Dionisos en Atenas, iniciado en el siglo V a. d.C.tenía una capacidad de entre 15000 a 17000 espectadores, lo que no deja de representar un número considerable para la población de la época. Incluso se llegó a establecer una ayuda para comprar a entrada para aquellos que no podían costeársela. En el teatro se encontraban ciudadanos de toda clase, también extranjeros, junto a niños y esclavos, que podían acceder como acompañantes de sus amos. Incluso hay testimonios de presencia de mujeres en las representaciones, algo sorprendente dada la condición social de la mujer en Atenas, prácticamente enclaustrada en su casa.


Clases sociales
Se ocupaban las distintas localidades según el estatus social, existiendo asientos exclusivos para magistrados, sacerdotes y otros ciudadanos de importancia . El teatro de Dionisos en Atenas tenía una primera grada destinada a estas personas, lo cual se encuentra también en otros a lo largo del mundo helenizado. Un rasgo ciertamente curioso del público consiste en en su comportamiento durante las representaciones, según testimonios de diversos autores, y podemos comprobar que estaba lejos de ser el actual de los espectadores teatrales, sino más bien parecido a una verbena o espectáculo cirquense. Mientras comían nueces, garbanzos y habas, hablaban, reían, vociferaban si se presentaba la ocasión o asistían graves a los momentos de tensión o a risotadas en las comedias. El teatro no se desarrolló como espectáculo de elites,algo que sí le pasaría al teatro romano, sino de masas.


Espectáculo total
En efecto, el espectáculo teatral era un espectáculo total que integraba actuación, recitación, canto, música y danza, junto con sus acompañantes de vestuario, decorados, máscaras... Un complejo de actividades artísticas integradas dentro de un fenómeno que debía resultar en extremo atrayente en aquel momento. Diversas maquinarias ayudaban a la puesta en escena, así como otros recursos que contribuían a aumentar la atracción, más allá del texto que, por otra parte, era más cantado y salmodiado, que hablado.


Todo el día en el teatro
El espectáculo comenzaba en el teatro apenas salir el sol y generalmente se representaban tres obras del mismo autor sobre el mismo argumento mítico, a las que seguía un drama satírico, es decir, drama de sátiros, en el que se ridiculizaba lo que antes se interpretó solemnemente. Las cuatro obras ocupaban toda la mañana, con lo cual el cansancio, el sol, las ganas de comer iban abriéndose paso para dejar la función hasta por la tarde, en que se reiniciaban las representaciones. Por la tarde se presenciaba una comedia, algo más ligero, que se prestaba a la risa y a la fiesta en que tenían lugar las representaciones.


Terminar riendo
La comedia seguía un ritmo teatral diferente, más apropiado para la tarde, así como para causar efectos diferentes en el público que llenaba todo el día en el teatro y quizá hasta varios días seguidos. En las fiestas dionisiacas, como hemos dicho, la última obra, la de la tarde, era una comedia, con lo cual acababan el día riendo, después de haber presenciado temas más severos y trágicos por la mañana. También la pauta de la representación era diferente, la actitud del público y la de los propios actores, que no dudaban en acercarse incluso a personajes relevantes de la ciudad para dirigirles algunas invectivas y mordaces palabras. En las Leneas, fiestas que se celebraban entre enero y febrero, se representaban comedias, y en ellas se llegaba a auténticas exageraciones y obscenidades.




FINANCIACIÓN Y CONCURSOS EN EL TEATRO GRIEGO


El teatro como espectáculo supone el concurso de muchas personas y funciones: productores, actores, público e, incluso, jurados.


El teatro griego compone un complejo entramado de intereses, actividades, profesionales y atenciones que desbordan lo puramente literario, el aspecto más tratado normalmente a lo largo de la historia. Conservamos relativamente escasos textos de los autores teatrales griegos, pero, evidentemente, apenas nada más que referencias de lo que componía el espectáculo total en el que consistía una representación en su momento y con toda su parafernalia.


El teatro es espectáculo
Si algo distingue al teatro como espectáculo del teatro como literatura consiste en todo lo que rodea la puesta en escena, desde el trabajo de los actores hasta los decorados, vestuario, lugar donde se desarrolla la obra. Y para todo eso se requiere una cierta cantidad de personas que se encarguen del complejo proceso hasta que la obra se representa, no sólo el autor dramático. Y entran en juego ciertos componentes incluso ajenos al arte, como organizadores o productores.


Grandes festividades
En Atenas había dos grandes momentos de representaciones teatrales, vinculados con las más importantes fiestas religiosas dedicadas al dios Dionisos. Las Grandes Dionisias, que se celebraban hacia el mes de marzo, y las Leneas, en honor de Dionisos Lineo, entre los meses de enero y febrero: En las primeras se representaban especialmente tragedias, aunque se fue incorporando paulatinamente la comedia, mientras que las segundas estaban dedicadas a la comedia.


El corego
En el caso de las Dionisias, se representaban tragedias mediante concurso. Se seleccionaba a tres escritores para competir, Esa elección recaía en el arconte epónimo, que decidía y elegía uno de los coros que le presentaba algún ciudadano rico en nombre de las tribus para efectuar la representación. Ese ciudadano hacía de “productor” o patrocinador o mecenas que se encargaba se producir el espectáculo, era llamado “corego”.

Se hacía cargo de la manutención y vestuario de los actores que formaban el coro, también de proporcionarles lugar de ensayo. El corego también debía costear los gastos de los decorados y los figurantes. Además, en caso de ser vencedor, pagaba un banquete de celebración. La suma total podía ser muy cuantiosa. Sin embargo, el encargo de ser corego era considerado un gran honor, que ciertamente se disputaban los ciudadanos prominentes de Atenas, los cuales tendría un lugar preferente para ver la representación en las filas reservadas al efecto.

A los actores, músicos y autores les pagaba el estado. Los actores se adjudicaban al autor por sorteo, sin que este interviniera, a no ser que contara con actores propios, es decir, que ya hubieran trabajado con él. El mismo autor hacía también de corodidáscalo, es decir que ensayaba la obra, y enseñaba al coro sus cantos y danzas.

Concurso de tragedias
Cada concursante presentaba cuatro obras, en las que se incluían tres tragedias, algunas veces entrelazadas, como la Orestiada de Esquilo (Agamenón, Las Coéforas, y Las Euménides), y un drama satírico que consistía en una burla sobre la mitología, con un coro formado por sátiros. El único drama satírico completo que se conserva es El cíclope, de Esquilo. Se desarrollaban tres tragedias el mismo día, empezando desde por la mañana, hasta acabar por la tarde con el drama satírico, previa pausa para comer y descansar. Una manera de relajar la tensión de las tragedias anteriores y terminar riendo.

Estas obras trágicas se representaban a partir del tercer día de las fiestas, porque el primero servía de presentación y el segundo para las comedias. En esos dos primeros días se procedía también a las ceremonias religiosas correspondientes y a los diversos actos público que acompañaban a dichas celebraciones. A las Dionisias, además, acudía gran cantidad de gente de muchos lugares, mientras que las Leneas quedaban más en el ámbito ateniense. En la Leneas se presentaban a concurso comedias, pero sólo una por cada autor, y solían participar cinco autores.


Premios
El último día de las fiestas, cuando se representaba la comedia, un jurado elegido a sorteo, decidía quien debían llevarse los premios, otorgando primero, segundo y tercero. El premio consistía en un trípode. Aunque el premio lo daba un jurado, a veces el público influía en sus decisiones e incluso las imponía mediante aclamación, con aplausos y gritos a quien le parecía el mejor de los concursantes.




MÁSCARAS Y VESTUARIO EN EL TEATRO GRIEGO



El teatro clásico se caracteriza por ciertas prendas, como máscaras y coturnos, que le dan un especial estilo, así como un uso peculiar del vestido.



El teatro griego componía un espectáculo total que integraba en su desarrollo las más variadas artes, no solamente la literatura. Acompañando al texto escrito, se desarrollaron e integraron la música, la actuación, la danza, la escenografía, el attrezzo, la tramoya y, también, el vestuario. Todo ello se unía para conformar un espectáculo que apasionaba al público que acudía a su representación en Atenas.

Aunque no han llegado hasta nosotros muchos de los complementos que utilizaban, los conocemos por testimonios diversos, por las mismas obras de teatro o por los dibujos que se pueden ver en cerámicas .




Máscaras
El vestuario de una representación griega se componía de algunos ítems establecidos y fácilmente reconocibles. Quizá el más famoso de ellos eran las máscaras, que provenían probablemente del carácter religioso de los rituales de donde nace el teatro. El uso de máscaras es propio de ciertas religiones, en las que se marcan algunas consideraciones dentro de la misma religión por medio de las mismas, como quién es el hechicero o quién ocupa un rango principal en la realización de un rito, o protege de peligros o sirve para introducirse en ambientes mistéricos. La máscara, de una u otra manera, cumple el papel de separar de la realida cotidiana a aquel que la porta. Con ello, ya desde su origen religioso, cumple la función teatral de mimetizar la realidad.


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En el teatro, la máscara marcaba el paso del actor al personaje, tanto más cuanto que había distintos tipos de máscaras. La máscara en Grecia estaba asociada al culto del dios Dionisos, de donde parece proceder la tragedia como expresión primero religiosa y después teatral. Su generalización en el teatro griego es objeto de polémica, pero se estima que pudo ser hacia el siglo IV. El material del que estaban hechas era el lino, si bien no conservamos ninguna máscara original de este momento. Con el tiempo las máscaras se fueron haciendo mejor y más realistas.


Distintas máscaras
Eran distintas las máscaras de la comedia a las de la tragedia y a las del drama satírico. Las de la comedia solían ser toscas, ridículas, deformando los gestos y los rasgos, en conjunción con la deformación artística que iba a procurar la comedia respecto a lo que representaba. Las del drama satírico eran las más fantásticas, con rasgos zoomórficos, mientras que las de la tragedia representaban diversos personajes, jóvenes, viejos, mujeres, de manera más severa sin abandonar la espectacularidad. Una función reconocida de las mismas era su capacidad para hacer resonar la voz, dándole más cuerpo, profundidad y alcance. Además, el uso de máscaras permitía al mismo actor representar varios personajes.


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Calzado. Coturnos
Otra prenda que tradicionalmente se pone en relación con la tragedia eran unos zapatos llamados “coturnos”, de tacón muy alto, que conseguirían que el actor pareciese más alto y destacase en la escena. Estaban hechos de suela de corcho y tiras de cuero. Sin embargo, la evidencia acerca de estos zapatos no es fuerte, ni su utilidad tan necesaria en un teatro como el griego, ya que la disposición del mismo ofrecía una visión suficiente, donde no importaba tanto la misma figura del actor cuanto de todo el espectáculo. Parece que su uso debe remitirse al período helenístico. De todas maneras, el uso de coturnos está asociado a una identificación con la divinidad, pues los actores que representaban dioses siempre los calzaban para aumentar su tamaño.




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Vestuario
El resto del vestuario se diferenciaba entre la tragedia y la comedia, géneros con distinta técnica, motivos y objetivos. Dos tipos de vestimenta a parecen atestiguados, el "quitón", una especie de túnica interior larga hasta los pies, ceñido por un cinturón, la "clámide", una capa corta, y el "himatión", que era semejante a una capa larga. En la comedia había más libertad para elegir la ropa, y se procuraban unas vestimentas llenas de coloridos, desenfadadas. Solían ser de tal manera que se resaltaran las características más grotescas e incluso iban acompañadas o dejaban ver grandes falos como motivos de provocación y burla. En la tragedia el vestuario era más convencional y de acuerdo a su distinto carácter respeto a la comedia. Marcaba a los personajes, de manera que se los pudiera reconocer fácilmente, algo que se conseguía mediante distintos vestidos y tambien con los colores, como púrpura para monarcas, negro para tristes o luto, más coloristas para el pueblo. El coro se vestía, de acuerdo con el carácter de sus componentes, de aquello que representaban.